
De las muchas cosas buenas que hizo el stalinismo la primera que me viene a la mente, y tal vez la mas importante de todas, es haber mantenido a los rusos a raya.
Los rusos me dan un poco de miedo. No ayudó la ingesta indiscriminada de peliculas norteamericanas que no los pintaban del todo bien, y les daban como ese aire de gente bien dura y despiadada. Daba la sensacion de que hacian falta siberia y stalin para mantenerlos a raya.

Sin embargo, cuando me hice antiimperialista, y empece a ver peliculas de Eisenstein y otros más, me dieron mas miedo todavía; así que me di cuenta de que el problema no era la propaganda difamatoria yanqui , sino que cuando ellos mismos se autoinflaban, la cosa tampoco mejoraba.
Pero lo que me hizo darme cuenta definitivamente de que la opresion comunista había sido una bella cosa, fueron mis lejanos comienzos en la busqueda de pornografía en internet. Ahí descubrí que el comunismo había hecho, de manera incalculada, algo notable: había dejado a todas esas chicas rusas adolescentes a punto de caramelo para aceptar prostituirse por... cuanto sería? 100 dolares? con los cuales, con toda probabilidad, comprarían bienes de consumo occidentales (hay que pensar que antes oriente eran los rusos, cosa que yo, si fuera japonés, cosa que por suerte no soy, consideraría insultante). El comunismo no sólo inauguró, cayéndose, la etapa posmoderna del capitalismo, sino que le proveyó una materia prima esencial para su desarrollo. (el argumento, ligeramente simplificado sería así: capitalismo posmoderno es internet, internet es pornografia, por lo tanto, las chicas rusas son muy importantes)
Y ademas, estas chicas tenían otro punto de interes que las occidentales y cristianas no estaban en condiciones de ofrecer: las putas norteamericanas eran claramente reventadas white trash sin estudios que cuando se les cayera el culo vivirían, con suerte, de la seguridad social.
Mientras que las rusas tenían ese aire de chicas educadas, universitarias, cosa que probablemente muchas de ellas eran, gracias a la educacion universal garantizada por el gran Pepe, el amigo de los niños y los disidentes, lo que les agregaba la excitación de que "no eran la clase de gente que haría eso". Y obviamente, lo prohibido, lo que "no debería ser así", calienta.
Los rusos me dan un poco de miedo. No ayudó la ingesta indiscriminada de peliculas norteamericanas que no los pintaban del todo bien, y les daban como ese aire de gente bien dura y despiadada. Daba la sensacion de que hacian falta siberia y stalin para mantenerlos a raya.

Sin embargo, cuando me hice antiimperialista, y empece a ver peliculas de Eisenstein y otros más, me dieron mas miedo todavía; así que me di cuenta de que el problema no era la propaganda difamatoria yanqui , sino que cuando ellos mismos se autoinflaban, la cosa tampoco mejoraba.
Pero lo que me hizo darme cuenta definitivamente de que la opresion comunista había sido una bella cosa, fueron mis lejanos comienzos en la busqueda de pornografía en internet. Ahí descubrí que el comunismo había hecho, de manera incalculada, algo notable: había dejado a todas esas chicas rusas adolescentes a punto de caramelo para aceptar prostituirse por... cuanto sería? 100 dolares? con los cuales, con toda probabilidad, comprarían bienes de consumo occidentales (hay que pensar que antes oriente eran los rusos, cosa que yo, si fuera japonés, cosa que por suerte no soy, consideraría insultante). El comunismo no sólo inauguró, cayéndose, la etapa posmoderna del capitalismo, sino que le proveyó una materia prima esencial para su desarrollo. (el argumento, ligeramente simplificado sería así: capitalismo posmoderno es internet, internet es pornografia, por lo tanto, las chicas rusas son muy importantes)
Y ademas, estas chicas tenían otro punto de interes que las occidentales y cristianas no estaban en condiciones de ofrecer: las putas norteamericanas eran claramente reventadas white trash sin estudios que cuando se les cayera el culo vivirían, con suerte, de la seguridad social.
Mientras que las rusas tenían ese aire de chicas educadas, universitarias, cosa que probablemente muchas de ellas eran, gracias a la educacion universal garantizada por el gran Pepe, el amigo de los niños y los disidentes, lo que les agregaba la excitación de que "no eran la clase de gente que haría eso". Y obviamente, lo prohibido, lo que "no debería ser así", calienta.
